Las competencias digitales como forma de salvaguardar el empleo: una instantánea del informe «Pérdida de empleo y COVID-19» 2021 del Cedefop
Más de un año y medio después de que se conocieran las primeras noticias sobre COVID-19, está claro que la pandemia ha tenido un profundo impacto en la economía y la sociedad mundiales, alterando prácticamente todos los sectores, sistemas o servicios y provocando cambios en sectores fundamentales como la sanidad y la educación. Naturalmente, esto ha repercutido en las competencias, sobre todo en las digitales, ya que los centros escolares han adoptado sistemas de formación y de enseñanza a distancia y los médicos ofrecen cada vez más consultas en línea o por vía telefónica a sus pacientes. En Europa, la crisis de COVID-19 provocó un freno del crecimiento del empleo y supuso la paralización de sectores enteros, desencadenando una respuesta política sin precedentes. El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE pone a disposición de los Estados miembros 672.500 millones de euros con el objetivo de paliar algunos de los efectos de la pandemia y, junto con NextGenerationEU, forma el mayor paquete de estímulo en la historia de la Unión Europea.
Los datos sobre la pérdida de puestos de trabajo como consecuencia de la pandemia COVID-19 varían. Esto se debe en gran parte al hecho de que la pérdida de puestos de trabajo se ha compensado con diversas medidas fiscales de los Estados miembros de la UE, como ofrecer apoyo financiero a los trabajadores despedidos y a los desempleados, impulsar la capacidad de recuperación de las empresas mediante planes de financiación, aumentar las ayudas sociales y asistenciales, etc. Según algunas estimaciones, la crisis del COVID-19 ha tenido un impacto en hasta 59 millones de puestos de trabajo dentro de la UE (el 26 % de la mano de obra total), al menos a corto plazo. Esto incluye medidas como los permisos, los despidos indefinidos y la reducción de la jornada laboral. Este panorama varía de un Estado miembro de la UE a otro, de un sector a otro y de un nivel de cualificación a otro.
Medición del impacto del COVID-19 en el empleo en toda Europa
El informe Pérdida de empleo y COVID-19: ¿tienen relevancia el trabajo a distancia, la automatización y las tareas en el trabajo? realizado por Cedefop, el Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional ofrece una visión del futuro del trabajo y del modo en que la pandemia ha influido en las tendencias y los datos sobre empleo y competencias en toda la Unión Europea. Para estimar el impacto de la COVID-19 en la pérdida de empleo, el informe analiza dos factores que abarcan diferentes funciones y ocupaciones en la UE: el potencial de trabajo a distancia y el riesgo de automatización.
Del informe, que se basa en los datos de un escenario de impacto realizado por el Cedefop para la edición de verano de la Previsión de Capacidades, se desprenden dos conclusiones principales. En primer lugar, las ocupaciones y los países en los que las personas tienen menos oportunidades de trabajar a distancia también se consideran más propensos a la automatización, lo que se traduce en una mayor pérdida de empleo prevista. En segundo lugar, cuando nos fijamos en las tareas que realizan las personas en el trabajo, esta pérdida parece disminuir en los países en los que las competencias en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son importantes para una mayor proporción de puestos de trabajo.
Competencias digitales y empleo: una instantánea de las últimas tendencias
Este es el caso especialmente de los grupos más vulnerables de la mano de obra, incluidos aquellos con escasa cualificación, así como los que carecen de competencias digitales, que tienen más probabilidades de perder su empleo, ver cerrar su pequeña empresa o enfrentarse a una reducción de la jornada laboral. Una investigación reciente del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea también muestra que es más probable que el impacto de la crisis del COVID-19 se concentre en los segmentos más vulnerables de la población activa, como los trabajadores migrantes, poco cualificados, con salarios bajos y jóvenes. Un ejemplo son las ocupaciones que requieren trabajo manual, en las que la incertidumbre de los ingresos es alta y los salarios son generalmente más bajos. Como se ilustra en la siguiente imagen, el 30 % de los empleos perdidos en 2020 fueron empleos que generaban bajos ingresos anuales.

Trabajar desde casa: panorama general
El teletrabajo es un elemento crucial del informe, que destaca el importante papel del trabajo a distancia para salvaguardar el empleo y contribuir al crecimiento económico. Utilizando un modelo intersectorial, el informe calcula que sólo seis semanas en las que se apliquen normas de distanciamiento social pueden reducir el PIB nacional, con diferencias significativas de un país a otro. Por ejemplo, el impacto en Dinamarca, donde una mayor proporción de la mano de obra tiene la posibilidad de realizar actividades a distancia, se estima en un 4,3%. Esta cifra es más del doble de la estimada para Bulgaria, que se sitúa en el 9,2%. Sin embargo, el teletrabajo no es el único elemento en juego: las competencias también son cruciales. Según un informe del JRC , en 2019, la proporción de trabajadores en ocupaciones no manuales con escasas o bajas competencias digitales llegó al 40% en Bulgaria, el doble que la media de la UE del 20%, lo que también podría ofrecer algunas respuestas a los datos anteriores.
Riesgo de automatización y COVID-19
Del mismo modo, se constató que la automatización constituye una mayor amenaza para el empleo en las profesiones más rutinarias y que requieren escasas competencias digitales. Cabe esperar que las profesiones más propensas a la automatización se vean más afectadas por la pandemia COVID-19 y sus consecuencias. Dado que se espera que la pandemia afecte a las futuras decisiones de inversión, es probable que (hasta cierto punto) las empresas de toda la UE aceleren la adopción de la automatización. Un ejemplo es el comercio minorista en línea, en el que algunas empresas tal vez opten por hacerlo totalmente en línea y prescindir de los trabajadores de las tiendas físicas.
Hacia una mano de obra más resiliente y cualificada
Con la pandemia acelerando significativamente las tendencias actuales de polarización del empleo y automatización, la necesidad de preparar a la mano de obra europea para los retos futuros es imperativa. El informe del Cedefop y las previsiones sobre cualificaciones muestran que las competencias en TIC pueden ayudar a los trabajadores a amortiguar el impacto de COVID-19 y están vinculadas al crecimiento económico y empresarial. Se espera que los empleos que dependen en gran medida de estas competencias sufran menos pérdidas de empleo y se recuperen más rápidamente una vez finalizada la pandemia. Algunas iniciativas de la UE ya puestas en marcha para favorecer este objetivo son: el Pacto Europeo por las Competencias y EASE, también se puede acceder al apoyo financiero y la financiación a través del Fondo Social Europeo y otros programas dentro del marco de los Fondos para la Recuperación y Resiliencia de la UE. Por último, pero no menos importante, los ambiciosos objetivos de la Década Digital de la Comisión Europea (garantizar que el 80 % de los ciudadanos de la UE tengan al menos competencias digitales básicas y alcanzar los 20 millones de especialistas en TIC en 2030) proponen una hoja de ruta y objetivos para superar las diferencias de un Estado miembro a otro y construir una Europa más resiliente.
Tecnología digital/especialización
http://data.europa.eu/uxp/437655
Nivel de competencias digitales
Basic
Intermediate
Advanced
Digital Expert
Tipo de iniciativa
Eu institutional initiative