Guerra por el Talento
Este concepto fue introducido por McKinsey & Company en un artículo de 1997 identificando que el gran reto de las compañías era captar y retener talento cualificado y de alto potencial. Perfiles profesionales entre los que se encuentran fundamentalmente los ligados a las titulaciones STEM (science, technology, engineering, math), hasta el punto de que cada vez son más las empresas que plantean cláusulas de no competencia.
Nadie discute ya que el talento ha superado al capital como factor productivo estratégico. Hace poco más de 40 años, menos del 20% de los activos de las grandes de las empresas del mundo, eran intangibles. En este momento más del 80% de los activos de las grandes empresas, son intangibles y confiesan que lo más valioso que tienen son sus equipos de tecnólogos e ingenieros.
La Comisión Europea alerta de que en los próximos años habrá más de un millón de empleos sin cubrir por la falta de perfiles tecnológicos y la conferencia de rectores afirma que la demanda de estas titulaciones ha caído más de un 30 % en los últimos 20 años, sin distinción de género. Si ponemos el foco en las mujeres la situación es peor.
El informe de McKinsey & Company, “Mujeres en la tecnología: la mejor apuesta para resolver la escasez de talento en Europa”, afirma que el Producto Interior Bruto de la Unión Europea podría aumentar hasta en 600.000 millones si se duplicara, para el 2027, la cuota femenina en los empleos tecnológicos. También indica que solo del 22% de las mujeres europeas ocupan puestos relacionados con la ingeniería y la tecnología. Si ponemos el foco en perfiles más demandados como DevOps y Cloud, este porcentaje no llega a un dígito.
Sin embargo, desde los inicios de la computación a la era actual de realidad virtual e inteligencia artificial, las mujeres han hecho incalculables contribuciones al mundo digital cada vez más presente en nuestra vida. ONU Mujeres afirma que la infrarrepresentación profesional y académica de las mujeres en las disciplinas de STEM (science, technology, engineering, math) sigue siendo un importante obstáculo para su participación en la gobernanza y el diseño de la tecnología.
Inmersos en cuarta (o quinta) revolución industrial, de un enorme alcance, la más rápida de todas y en la que estamos diseñando el futuro, si no conseguimos que las nuevas generaciones, sobre todo de mujeres, se interesen por las materias STEM habrá una minoría de élite con intereses discutibles que diseñará un futuro carente de la riqueza de la diversidad, a la medida de unos pocos y que nos afectará a todos.
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Tecnología digital/especialización
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Nivel de competencias digitales
Basic
Intermediate
Advanced
Tipo de iniciativa
National initiative
Autor: PhD. Sara Gómez Martín Directora del Proyecto “Mujer e Ingeniería” Real Academia de Ingeniería