Europa ante el desafío global: avances, brechas y hoja de ruta tras un año clave
Autor: Francisco Hortigüela, Presidente de AMETIC
El año 2025 ha sido especialmente relevante para el avance de la digitalización, marcado por progresos tecnológicos que han reforzado el papel de Europa y de España en la economía digital. Naciones Unidas declaró 2025 como el Año Internacional de la Ciencia y las Tecnologías Cuánticas, y los avances logrados durante este periodo han demostrado que esta disciplina ha pasado de ser una expectativa científica a convertirse en un campo de ingeniería con resultados visibles.
En computación cuántica, se han logrado hitos clave en la mejora de sistemas y en las técnicas de corrección de errores (QEC). Los qubits lógicos han aumentado su estabilidad y han reducido su tasa de fallo, lo que acerca la posibilidad real de contar con máquinas más fiables y escalables. Además, diversas arquitecturas experimentales han superado el umbral de los 1.000 qubits, un avance que, pese a los retos pendientes en conectividad y fidelidad, abre nuevas opciones para la simulación cuántica aplicada a materiales avanzados, diseño de fármacos o aplicaciones industriales.
En este contexto, España ha dado un paso estratégico con la presentación de la Estrategia de Tecnologías Cuánticas 2025‑2030, dotada con más de 800 millones de euros. Esta iniciativa permitirá reforzar capacidades científicas, tecnológicas e industriales en un ámbito considerado esencial para la soberanía digital. Todo indica que 2026 traerá avances significativos en esta dirección.
La inteligencia artificial también ha vivido un año determinante. La expansión de los agentes de IA, capaces de realizar tareas cada vez más complejas con mayor autonomía, ha transformado procesos empresariales y personales. Al mismo tiempo, han emergido modelos de lenguaje más pequeños y especializados —orientados a sectores como la salud, el derecho o la programación— que ofrecen mayor eficiencia y accesibilidad que los modelos generalistas. Su integración en plataformas tecnológicas y, progresivamente, en dispositivos personales anticipa una adopción generalizada.
No obstante, estos avances conviven con desafíos que marcarán la agenda de 2026: el consumo energético de las tecnologías digitales, el desarrollo de marcos éticos sólidos, la calidad y gobernanza de los datos, la escalabilidad industrial y la necesidad urgente de formación digital.
La ciberseguridad, por su parte, se ha consolidado como uno de los grandes retos del año. La IA está impulsando soluciones defensivas más sofisticadas, pero también está elevando la complejidad de las amenazas. En un entorno global marcado por la incertidumbre y los conflictos, invertir en ciberseguridad se ha convertido en un elemento esencial de la autonomía estratégica europea.
A ello se suma la importancia de garantizar infraestructuras críticas robustas. La digitalización no es posible sin un suministro energético estable para los centros de datos ni sin redes de telecomunicaciones modernas capaces de soportar las necesidades futuras. De igual forma, la escasez de talento digital continúa siendo un obstáculo estructural: la demanda crece a mayor ritmo que la oferta, exigiendo respuestas tanto desde el sistema educativo como desde la formación continua.
La innovación vinculada a universidades y centros de investigación también necesita un impulso. El informe El Ecosistema de Spin-Offs Tech en España 2025, elaborado por la Fundación Mobile World Capital junto con el CSIC, destaca la necesidad de agilizar trámites, fortalecer equipos mixtos y atraer más inversión privada para escalar proyectos tecnológicos. España cuenta ya con 1.007 spin-offs activas —un 3,6% más que el año anterior— y más del 66% proceden del ámbito universitario.
Otro pilar fundamental es la digitalización de las pymes, responsables de la mayor parte del empleo y del PIB nacional. Aunque las grandes empresas españolas exhiben un notable nivel de madurez digital, el reto crucial está en que las pequeñas y medianas compañías adopten tecnologías como la IA, el cloud, la ciberseguridad o la automatización inteligente para ganar competitividad global.
A nivel europeo, 2025 ha estado marcado por un debate profundo sobre la pérdida de competitividad frente a Estados Unidos y China, impulsada por diferencias en inversión tecnológica, escalabilidad empresarial y agilidad regulatoria. Los informes Draghi y Letta (2024) coinciden: el Mercado Único funciona para bienes, pero sigue fragmentado en servicios, energía, telecomunicaciones y mercados de capitales, limitando el crecimiento y la capacidad de atraer grandes inversiones.
Como respuesta, la UE ha lanzado la Brújula de la Competitividad 2025, una hoja de ruta destinada a reforzar la capacidad industrial, acelerar la innovación tecnológica y garantizar la autonomía estratégica. La estrategia se articula en torno a tres ejes principales: cerrar la brecha de innovación impulsando sectores críticos como la IA, la computación cuántica, la biotecnología y los semiconductores; aprovechar la transición verde como motor económico mediante energía asequible y renovables aceleradas; y asegurar materias primas y cadenas de suministro resilientes.
Junto a ello, se plantean medidas transversales como simplificar la regulación, crear una Unión de Ahorros e Inversiones que movilice capital europeo hacia la economía real y eliminar las barreras que siguen frenando el Mercado Único, especialmente en servicios y telecomunicaciones.
El balance de 2025 muestra avances importantes, pero también una necesidad urgente de acelerar. Si Europa y España aspiran a competir al ritmo de otras regiones, es imprescindible avanzar más rápido en la implementación de la Brújula de la Competitividad y en políticas nacionales que impulsen la economía, la industria y la sociedad. La innovación, la digitalización y el talento deben seguir siendo los grandes motores del progreso. España ha demostrado que cuenta con los recursos, la determinación y las capacidades necesarias para liderar este camino.
Tecnología digital/especialización
http://data.europa.eu/uxp/3030
http://data.europa.eu/uxp/det_73
Nivel de competencias digitales
Basic
Intermediate
Advanced
Tipo de iniciativa
National initiative
Autor: Francisco Hortigüela, Presidente de AMETIC