Hacia un empleo de Calidad del siglo XXI

La covid-19 ha puesto en evidencia la vulnerabilidad social del mundo. Entre las consecuencias que ha provocado este shock sanitario se encuentra el gran colapso económico: en España, en los 10 días siguientes a la Declaración del Estado de Alarma, se perdieron 900.000 puestos de trabajo y se suspendió el empleo de más de 3 millones de personas por medio de los ERTES. Ante esto Europa ha respondido ayudando a las empresas a intentar evitar su cierre y a los trabajadores a limitar sus pérdidas.

En nuestro país esta recuperación del empleo es particularmente pertinente. Además, la globalización y los avances tecnológicos están polarizando nuestras sociedades y aumentando la desigualdad de rentas y de oportunidades. En muchos casos, la precariedad laboral ha alcanzado tal dimensión que la redistribución pública no ha sido suficiente. Es por esto, por lo que una transformación estructural es ahora vital: cambiar el qué y cómo se produce. Pero cuidando el medio ambiente, es decir, se necesita una transición hacia una movilidad sostenible y verde, un consumo energético limpio, una industria circular e innovadora, etc. Las nuevas tecnologías facilitan este proceso gracias a sus herramientas transversales y eficientes. Entonces, se deben aprovechar las fortalezas, como el turismo o el sector agroalimentario, y transformarlos por medio del aprovechamiento de los avances digitales y siempre alienado con los objetivos de una España sostenible medioambientalmente.

Para saber cómo realizar esta transformación, a pesar de las existentes incertidumbres, el EU Green Deal pone a disposición de la economía española un marco aprovechable para acometer estas transformaciones. El Plan Plurianual 21-27 y otros mecanismos, como el Fondo de Reestructuración para el empleo, van a permitir financiar proyectos bien estructurados. Aunque se debe tener en cuenta que para llevar a cabo estos proyectos será importante tener liderazgos claros, de gobernanzas bien diseñadas, que aúnen la colaboración pública/privada, integren a las asociaciones sectoriales, y a las Comunidades Autónomas. Esta será la única forma de poder ofrecer proyectos ambiciosos que permitan hacer realidad la transformación de la actividad económica.

Cabe destacar que no es posible abordar esta transformación sin profesionales preparados y motivados para el cambio, por ello, el capital humano es clave. Un nuevo contrato social que integre una estrategia de mejora en la calidad del empleo se hace cada vez más imprescindible. La inversión en el capital humano, mediante la formación y adaptación continua, así como el acceso a las nuevas tecnologías, es la manifestación más evidente de la innovación en la empresa. En este sentido, el Plan Nacional de Reciclaje y Formación en Habilidades Digitales para el Empleo que defiende AMETIC es una oportunidad única.

No dejes de leer el artículo completo en la página de AMETIC.

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Tecnología digital/especialización

http://data.europa.eu/uxp/4424

Nivel de competencias digitales

Intermediate

Basic

Advanced

Digital Expert

Tipo de iniciativa

National initiative