Talento digital: la base de una economía competitiva y una sociedad cohesionada

La transformación digital solo será sostenible si va acompañada del desarrollo de las competencias que demandan las nuevas tecnologías.

La digitalización avanza a un ritmo sin precedentes. La inteligencia artificial, la automatización, el análisis de datos o la ciberseguridad están transformando la forma en la que trabajamos, producimos y nos relacionamos. Sin embargo, el éxito de esta transformación no depende únicamente de la tecnología disponible, sino de la capacidad de las personas para utilizarla, desarrollarla y adaptarse a ella.

España ha experimentado una evolución muy positiva en competencias digitales durante los últimos años y se sitúa entre los países europeos con mayor porcentaje de población con capacidades digitales básicas. No obstante, persiste un reto estructural: el número de especialistas TIC sigue siendo insuficiente para responder a la creciente demanda de las empresas, que continúan encontrando importantes dificultades para cubrir perfiles tecnológicos.

Una brecha que limita la competitividad

La transformación digital está impulsando la creación de empleo de alto valor añadido en prácticamente todos los sectores económicos. Ya no hablamos únicamente de empresas tecnológicas: la industria, la sanidad, la administración pública, la energía o el comercio necesitan profesionales con competencias digitales avanzadas.

Sin embargo, la velocidad con la que evolucionan tecnologías como la inteligencia artificial supera, en muchos casos, la capacidad de adaptación de los sistemas de formación. Esta desconexión genera una brecha entre la oferta y la demanda de talento que limita la capacidad innovadora de las organizaciones y ralentiza la adopción de nuevas tecnologías.

Reducir este desajuste exige fortalecer la colaboración entre administraciones públicas, centros educativos, universidades, empresas y entidades sociales para diseñar itinerarios formativos más ágiles, flexibles y alineados con las necesidades reales del mercado laboral.

La inteligencia artificial multiplica la necesidad de nuevas competencias

La expansión de la inteligencia artificial está redefiniendo numerosos perfiles profesionales. Más que sustituir el talento, está transformando las habilidades necesarias para aportar valor.

Además de conocimientos técnicos, las organizaciones demandan competencias relacionadas con el pensamiento crítico, la gestión ética de la tecnología, la interpretación de datos, la ciberseguridad, la creatividad o la capacidad para trabajar junto a sistemas inteligentes.

Esto implica que la formación ya no puede entenderse como una etapa limitada a los primeros años de la vida profesional. El aprendizaje continuo se convierte en un elemento imprescindible para mantener la empleabilidad y garantizar que trabajadores y empresas puedan adaptarse a un entorno tecnológico en permanente evolución.

Talento digital como elemento de cohesión social

La formación digital no solo mejora la competitividad empresarial. También constituye una herramienta fundamental para favorecer la inclusión y reducir desigualdades.

El acceso a competencias digitales permite participar plenamente en la economía digital, acceder a nuevos empleos, utilizar servicios públicos electrónicos y desenvolverse con seguridad en un entorno cada vez más digitalizado.

Por ello, resulta esencial impulsar programas que acerquen la capacitación tecnológica a toda la ciudadanía, independientemente de su edad, género, situación socioeconómica o lugar de residencia. Garantizar que nadie quede atrás es una condición necesaria para construir una transformación digital verdaderamente inclusiva.

Una estrategia compartida para el futuro

El desarrollo del talento digital requiere una visión de largo plazo y una actuación coordinada entre todos los agentes del ecosistema.

Entre las prioridades destacan:

  • Reforzar las competencias digitales desde las primeras etapas educativas.
  • Adaptar la Formación Profesional y la universidad a las nuevas demandas tecnológicas.
  • Impulsar programas permanentes de recualificación y actualización profesional.
  • Favorecer una mayor participación de mujeres y colectivos infrarrepresentados en las disciplinas STEM.
  • Fortalecer la colaboración público-privada para identificar las necesidades reales de talento y acelerar la empleabilidad.

Solo mediante una estrategia compartida será posible responder al creciente impacto de la inteligencia artificial y de la transformación digital sobre la economía y el empleo.

Mirando hacia adelante

El talento digital se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad de los países. La disponibilidad de profesionales cualificados condicionará la capacidad para innovar, atraer inversión, impulsar nuevas empresas y generar empleo de calidad.

Invertir en competencias digitales ya no consiste únicamente en preparar a los profesionales del futuro. Significa fortalecer la resiliencia económica, impulsar la productividad y garantizar que la transformación tecnológica contribuya también a una sociedad más cohesionada, inclusiva y preparada para afrontar los desafíos de la próxima década.

Referencia
Hortigüela, F. (2026). Talento digital: competitividad y cohesión. DISRUPTORES – EL ESPAÑOL. Publicado el 19 de mayo de 2026.

Tecnología digital/especialización

http://data.europa.eu/uxp/3030

http://data.europa.eu/uxp/437655

Nivel de competencias digitales

Basic

Intermediate

Advanced

Digital Expert

Tipo de iniciativa

Eu institutional initiative

Autor: Francisco Hortigüela, Presidente - AMETIC